RETO 2

🎨 EL LEGADO DE MARUJA MALLO 🎨


Para este reto, he elegido la figura de Ana María Gómez González, más conocida como Maruja Mallo. Esta mujer formó parte de la Generación del 27, pero no es tan conocida como algunos de sus coetáneos como García Lorca o Dalí. Maruja Mallo es un gran exponente de la pintura surrealista en España, además de ser la fundadora de "las Sinsombrero" de las cuales hablaré más adelante. 

Foto de Maruja Mallo en una exposición. 

Maruja Mallo nació en Viveiro (Galicia) en 1902, en el seno de una familia con ideales muy liberales para tratarse de esa época. En 1922, la misma se presentó a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, actualmente la institución artística con más trayectoria cultural en España, siendo la primera mujer en conseguir el acceso a la Academia.

En este contexto, Maruja comenzó a adentrarse en el ambiente de la generación del 27, y en concreto comenzó a desarrollar su obra inspirada por el Surrealismo, estilo en que se incluyen todas sus pinturas. 

No olvidemos, que en la sociedad española de aquella época imperaba el machismo, por lo que no era bien recibido, que las mujeres fueran partícipes de la vida intelectual. Debido a esta situación, la pintora decide fundar "las Sinsombrero", un grupo de mujeres intelectuales de distintas disciplinas, que revindicaban su papel dentro del mundo académico. El nombre proviene del significado que tenía quitarse el sombrero dentro de la sociedad madrileña. La misma consideraba este gesto como un acto de rebeldía ante el orden establecido.  Algunas de las mujeres que integraban este grupo eran Rosa Chacel, Concha Méndez o María Zambrano, las cuales lucharon por que se las reconociera en igualdad de condiciones que los hombres intelectuales de la época. 

Con la llegada de la Segunda República, Maruja Mallo visualizó por un momento, tiempos de cambio en cuanto a la situación de la mujer se refería; pero todo ello se vio truncado por la llegada de la Guerra Civil Española.

La pintora, públicamente republicana, tuvo que huir de España exiliándose en Argentina. Durante los 25 años que permaneció exiliada, la pintora estuvo en contacto con numerosos círculos de artistas, entre los cuales conoció a Andy Warhol. 

Finalmente, cuando Maruja regresó a su tierra natal, se encontró una España distinta, dónde nadie recordaba quién era y mucho menos cual era su obra. En los sucesivos años, la pintora trabajó en cuerpo y alma por darse a conocer entre las nuevas generaciones, buscando ese reconocimiento que le correspondía. En 1982 consiguió la Medalla de Oro de Bellas Artes y el Premio de Artes Plásticas de Madrid, siendo estos premios, un broche de oro a la carrera de Maruja. 

A día de hoy, cuando hablamos de la Generación del 27, apenas se hace referencia a la existencia de esta gran pintora. Gracias a ella, y al resto de integrantes de "las Sinsombrero" las mujeres de aquella época, pudieron disfrutar de un espacio seguro, donde compartir sus ideas innovadoras. Esto a día de hoy parece fácil, pero estas mujeres tuvieron la valentía de luchar por sus derechos, en una sociedad donde las mujeres apenas tenían voz, dejando a un lado las burlas y el acaso que sufrían por parte de una fracción de la sociedad que era fiel al orden establecido. 

Maruja Mallo nos ha regalado dos cosas: su gran legado a nivel artístico, habiéndose consagrado como una de las pintoras más importantes del Surrealismo, así como su lucha por querer cambiar las cosas para las mujeres de la época. 

Cuadro "La verbena", 1927. 


Cuadro "Antro de fósiles", 1930.


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